King Kong vs Godzilla: estrategias térmicas

Hola queridas lectoras

Hoy, y a petición popular, vamos a ver las diferentes estrategias que siguen los animales con respecto al mantenimiento (o no) de su temperatura corporal. Esperamos sinceramente que sean muchas más las veces que estéis interesadas en un tema en concreto y nos pidáis ayuda para resolver las dudas. ¡El feed-back se agradece!

Además, siguiendo con la hermosa tradición que el profesor de Ecología de la autora comenzó, con el fabulosísimo,  inolvidable e insuperable ratón melonero,  nos apoyaremos en dos animales ficticios para estudiar estas hipótesis: King Kong y Godzilla!!

Veamos, lo primero que hay que decir es que la regulación de la temperatura corporal se encuadra dentro de la homeostasia, que es el mantenimiento de ciertos parámetros dentro de unos límites compatibles con la vida, sin importar los cambios en el medio externo, o como pelotas hacemos para mantenernos lozanos cuando el medio nos quiere destruir.  La homeostasia puede referirse a mantener un volumen de agua, un nivel de productos de desecho o de nutrientes, etc.

La temperatura puede regularse de muy  diversas formas. Dos conceptos muy importantes son los de endotermia y ectotermia. Un animal endodermo sería King Kong, lo que vulgarmente se conoce como “de sangre caliente”. Este tipo de animales utilizan energía, aún cuando no estén realizando ninguna actividad, para mantenerse calientes. Por ejemplo, el titiriteo mañanero cuando llevamos en la calle un rato en invierno responde al sólo propósito de generar calor. Por el contrario, los animales ectotermos, o “de sangre fría” representados por Godzilla, no se molestan en activar su metabolismo sólo para producir energía.

¿Quiere decir esto que los animales de sangre caliente están siempre calentitos y que los animales de sangre fría están siempre fríos? De ningún modo.

Para ello necesitamos introducir otros dos conceptos: homeotermia y poiquilotermia. Los animales homeotermos son aquellos capaces de mantener su temperatura corporal  constante independientemente del medio; en palabras más chachis, los rangos de su homeostasia son restringidos. No nos cabe duda de que King Kong es homeotermo.

En contraposición a los homeotermos, estarían los poiquilotermos, cuando su temperatura corporal varía con la del medio; otra vez en palabras chachis, los rangos entre los cuales admiten variaciones de temperatura son muy amplios. Por ejemplo, muchos cangrejos hacen esto. Cuando el agua está caliente ellos están calientes, y cuando está fría… pues fríos se quedan. Los poiquilotermos son los “ninis” de la temperatura, no se preocupan por nada.

En contra de lo que se puede pensar al principio, endotermia y homeotermia no están siempre ligadas, como tampoco lo están ectotermia y poiquilotermia, aunque en general sea así. Un animal ectotermo puede ser homeotermo, ya que puede vivir en un ambiente estable (un Godzilla en el Caribe no es lo mismo que un Godzilla en el Sáhara) o puede buscarse las castañas el solo (termorregulación conductual).

Aquí tenemos un esquema que nos ayuda a aclarar este caos: (haz click para hacerlo más grande)

 Esquema termias

Por último, hay animales que tienen estrategias mixtas: los heterotermos. Emplean la ectotermia y la endotermia dependiendo de la situación. Además, hay dos tipos de heterotermia, una temporal y otra regional. Un ejemplo de heterotermia temporal serían los osos que hibernan. Cuando están activos se comportan como endotermos, pero cuando les entra el sueño reducen su energía metabólica y se comportan como ectotermos, dependiendo su temperatura del medio. En este ejemplo, siempre son homeotermos: cuando no regulan su temperatura ellos mismos, buscan un sitio calentito para estar.

La segunda modalidad de heterotermia es la regional. Hay animales que pueden dejar algunas partes del cuerpo “a su suerte”, mientras que mantienen su núcleo corporal estable.

Y para finalizar, ¿mejor endotermo o ectotermo? Pues mire usted, depende. La endotermia te permite llegar a más sitios, pero te hace vulnerable al consumir una gran cantidad de energía. Desde luego, la sangrienta batalla King Kong vs Godzilla no está decidida desde el principio. Las estrategias son variadas, y cada una sirve para un animal y un medio.

 Y eso es todo amigas. Ya sabemos que no es oro todo lo que reluce, ni está frío todo lo que lo parece. Para que no os fiéis de las apariencias.

Fuentes:

http://www2.uah.es/pedrovillar/Docencia/Ecologia%20Grado%20Biologia/Archivos/Seminarios/Temperatura/Barco,%20Blanco,%20Carballo.pdf

http://www.bioscripts.net/zoowiki/temas/43A.html

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Nicho ecológico: porqué los humanos damos tanto asco

¡¡Buenos días princesos y princesas!!

En este día tan maravilloso felicitaremos a las vecinas de Gamonal por su lucha y su ejemplo (más nos valdría a los científicos copiarles  y no dejarnos pisotear por diversas corporaciones) y además vamos a explicar el concepto de “nicho ecológico”. Éste es un concepto  imprescindible para entender algunos aspectos de la evolución y sobretodo cuestiones muy importantes de la ecología y la protección del medio ambiente.

Un nicho ecológico es “el hipervolumen de n dimensiones del cual la especie puede mantener una población viable”.  Ale, buenas noches.

Hablando en cristiano, un nicho ecológico es el conjunto de las funciones que una especie o un organismo realiza dentro de un ecosistema, o sea, qué lechugas (en ósmosis, ehhh)  hace dentro de su casa y cómo se relaciona con los que viven con él.

Pongamos un símil. En un hogar normal y corriente, cada uno tiene sus funciones. Un hijo adolescente prototípico se caracterizaría por vivir en su habitación con escapadas ocasionales al salón, la nevera y el baño. Ya tenemos dónde vive. Además, podría de los nervios a sus padres. Ya tenemos las relaciones con el resto de integrantes del ecosistema. Por último, se encargaría de fregar los platos los jueves, lo que nos hace ver cómo modifica su ecosistema, y en qué tiempo lo hace.

Ahora, en un ecosistema de verdad: tomemos… unos flamencos. Viven en lagunas poco profundas con determinada salinidad y acidez, se alimentan de los bichitos que viven en el fango, remueve el fondo del lago y viven en esos lagos unos cuantos meses al año.

Nicho

Estas tres o cuatro características son fundamentales. El conjunto de todas ellas (y en general son muchas, por lo que delimitar el nicho de una especie suele ser complicado) es el nicho. Si dos especies hacen cosas muy parecidas pero no exactamente iguales, tienen nichos ecológicos distintos. Muchos pájaros pueden vivir en el mismo sitio y alimentarse igual, pero en tanto, por ejemplo, se reproduzcan en temporadas distintas, no pertenecerán al mismo nicho.

Ahora bien, ¿puede haber dos especies en un mismo nicho? ¿Y puede haber especies que ocupen varios nichos? La respuesta es que sí en ambos casos.

La primera pregunta tiene que ver con la competencia interespecífica, es decir, la competencia (¿recordamos la selección natural?) entre especies distintas. Ciertas hipótesis sostienen que un nicho no puede ser ocupado por dos especies a la vez, pero que si esto ocurre (qué ironía tan falta de lógica) las especies competirán hasta que una de ellas se extinga, sobreviviendo aquella que sea más “apta” para ese nicho.

Esto último también puede ser visto del revés: si hay nichos libres, la competencia disminuye, y las especies presentes en el medio evolucionan rápidamente hasta que los cubren todos. Por ejemplo, después de una extinción masiva (han ocurrido varias a lo largo de la historia evolutiva) suele haber un período de intensa aparición de nuevas especies.  Para poner un ejemplo conocido, cuando los dinosaurios se extinguieron, pobrecicos míos, sus nichos ecológicos quedaron libres, y los mamíferos y aves presentes se adaptaron a ellos rápidamente. Les robaron sus nichos, y por eso tuvieron un desarrollo tan importante.  Donde antes había un reptil surgió ¡tacháaan! un peludillo roedor.

Es también por lo que nosotras, como especie, podemos ser definidas automáticamente como una plaga. En el principio de los tiempos, nos extendimos por todo el globo. No cabe duda de que antes de que nos entrara la vena aventurera/conquistadora había otras especies ahí, que  necesariamente tuvimos que desplazar.

A la pregunta de si una misma especie puede ocupar varios nichos, la respuesta es obvia: sí. Muchas especies utilizan esta medida para disminuir la competencia intraespecífica entre progenitores y progenie, es decir, la competencia que se da dentro de la misma especie entre dos generaciones. De ahí que un ternero pueda  alimentarse de leche, pero un toro no. Si el toro pudiera, en épocas de escasez probablemente asaltaría a las vacas y los terneros morirían, lo que, se mire como se mire, muy bueno para la especie no es. Es la misma razón por la que los renacuajos viven en el agua y las ranas alternan el agua y la tierra, y por la que las orugas y las mariposas se alimentan de forma distinta. Ocupar varios nichos supone una mayor disponibilidad de recursos y mejores posibilidades de supervivencia.

¿Y qué implicaciones tiene todo esto en la ecología? Muchas. La primera de ellas se refiere a la introducción de especies alóctonas (esta palabreja significa que son de otro sitio). En este caso y sólo en este caso, los inmigrantes sí que vienen a quitarnos el trabajo. Recordemos que si hay dos especies para un mismo nicho, competirán sin tregua hasta la extinción de una. Si tenemos un río normal e introducimos unos cangrejos que ocupan un nicho, competirán con las especies que ocupen su o sus nichos. Al menos una especie se extinguirá y, dependiendo de otros factores, puede que se altere enormemente el delicado equilibrio que se mantiene en un ecosistema, pudiendo conducir incluso a su desaparición.

En resumen, el nicho es un concepto que nos sirve para explicar todos los fenómenos que hemos explicado. Esperamos que ahora entendáis mejor los efectos de que se os escape una cotorra.

Fuentes:

http://www.cricyt.edu.ar/enciclopedia/terminos/NichoEcol.htm

http://www.cienciaybiologia.com/ecologia/nicho-ecologico.htm