Nicho ecológico: porqué los humanos damos tanto asco

¡¡Buenos días princesos y princesas!!

En este día tan maravilloso felicitaremos a las vecinas de Gamonal por su lucha y su ejemplo (más nos valdría a los científicos copiarles  y no dejarnos pisotear por diversas corporaciones) y además vamos a explicar el concepto de “nicho ecológico”. Éste es un concepto  imprescindible para entender algunos aspectos de la evolución y sobretodo cuestiones muy importantes de la ecología y la protección del medio ambiente.

Un nicho ecológico es “el hipervolumen de n dimensiones del cual la especie puede mantener una población viable”.  Ale, buenas noches.

Hablando en cristiano, un nicho ecológico es el conjunto de las funciones que una especie o un organismo realiza dentro de un ecosistema, o sea, qué lechugas (en ósmosis, ehhh)  hace dentro de su casa y cómo se relaciona con los que viven con él.

Pongamos un símil. En un hogar normal y corriente, cada uno tiene sus funciones. Un hijo adolescente prototípico se caracterizaría por vivir en su habitación con escapadas ocasionales al salón, la nevera y el baño. Ya tenemos dónde vive. Además, podría de los nervios a sus padres. Ya tenemos las relaciones con el resto de integrantes del ecosistema. Por último, se encargaría de fregar los platos los jueves, lo que nos hace ver cómo modifica su ecosistema, y en qué tiempo lo hace.

Ahora, en un ecosistema de verdad: tomemos… unos flamencos. Viven en lagunas poco profundas con determinada salinidad y acidez, se alimentan de los bichitos que viven en el fango, remueve el fondo del lago y viven en esos lagos unos cuantos meses al año.

Nicho

Estas tres o cuatro características son fundamentales. El conjunto de todas ellas (y en general son muchas, por lo que delimitar el nicho de una especie suele ser complicado) es el nicho. Si dos especies hacen cosas muy parecidas pero no exactamente iguales, tienen nichos ecológicos distintos. Muchos pájaros pueden vivir en el mismo sitio y alimentarse igual, pero en tanto, por ejemplo, se reproduzcan en temporadas distintas, no pertenecerán al mismo nicho.

Ahora bien, ¿puede haber dos especies en un mismo nicho? ¿Y puede haber especies que ocupen varios nichos? La respuesta es que sí en ambos casos.

La primera pregunta tiene que ver con la competencia interespecífica, es decir, la competencia (¿recordamos la selección natural?) entre especies distintas. Ciertas hipótesis sostienen que un nicho no puede ser ocupado por dos especies a la vez, pero que si esto ocurre (qué ironía tan falta de lógica) las especies competirán hasta que una de ellas se extinga, sobreviviendo aquella que sea más “apta” para ese nicho.

Esto último también puede ser visto del revés: si hay nichos libres, la competencia disminuye, y las especies presentes en el medio evolucionan rápidamente hasta que los cubren todos. Por ejemplo, después de una extinción masiva (han ocurrido varias a lo largo de la historia evolutiva) suele haber un período de intensa aparición de nuevas especies.  Para poner un ejemplo conocido, cuando los dinosaurios se extinguieron, pobrecicos míos, sus nichos ecológicos quedaron libres, y los mamíferos y aves presentes se adaptaron a ellos rápidamente. Les robaron sus nichos, y por eso tuvieron un desarrollo tan importante.  Donde antes había un reptil surgió ¡tacháaan! un peludillo roedor.

Es también por lo que nosotras, como especie, podemos ser definidas automáticamente como una plaga. En el principio de los tiempos, nos extendimos por todo el globo. No cabe duda de que antes de que nos entrara la vena aventurera/conquistadora había otras especies ahí, que  necesariamente tuvimos que desplazar.

A la pregunta de si una misma especie puede ocupar varios nichos, la respuesta es obvia: sí. Muchas especies utilizan esta medida para disminuir la competencia intraespecífica entre progenitores y progenie, es decir, la competencia que se da dentro de la misma especie entre dos generaciones. De ahí que un ternero pueda  alimentarse de leche, pero un toro no. Si el toro pudiera, en épocas de escasez probablemente asaltaría a las vacas y los terneros morirían, lo que, se mire como se mire, muy bueno para la especie no es. Es la misma razón por la que los renacuajos viven en el agua y las ranas alternan el agua y la tierra, y por la que las orugas y las mariposas se alimentan de forma distinta. Ocupar varios nichos supone una mayor disponibilidad de recursos y mejores posibilidades de supervivencia.

¿Y qué implicaciones tiene todo esto en la ecología? Muchas. La primera de ellas se refiere a la introducción de especies alóctonas (esta palabreja significa que son de otro sitio). En este caso y sólo en este caso, los inmigrantes sí que vienen a quitarnos el trabajo. Recordemos que si hay dos especies para un mismo nicho, competirán sin tregua hasta la extinción de una. Si tenemos un río normal e introducimos unos cangrejos que ocupan un nicho, competirán con las especies que ocupen su o sus nichos. Al menos una especie se extinguirá y, dependiendo de otros factores, puede que se altere enormemente el delicado equilibrio que se mantiene en un ecosistema, pudiendo conducir incluso a su desaparición.

En resumen, el nicho es un concepto que nos sirve para explicar todos los fenómenos que hemos explicado. Esperamos que ahora entendáis mejor los efectos de que se os escape una cotorra.

Fuentes:

http://www.cricyt.edu.ar/enciclopedia/terminos/NichoEcol.htm

http://www.cienciaybiologia.com/ecologia/nicho-ecologico.htm

 

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