Las hojas multiusos: estructura y función de la hoja

¡Hola pequeñas científicas!

Todo el mundo conoce que las hojas de las plantas sirven para llevar a cabo la fotosíntesis, que es el proceso mediante el cual se transforma la energía solar en energía acumulable por la célula, que más tarde servirá para formar azúcares a partir de dióxido de carbono y agua. Todo perfecto, pero, ¿cómo se consigue todo esto?

variedad hojas

Son necesarias las estructuras que permitan todas estas funciones. La relación entre la estructura y la función fue enunciada ya antes de Lamarck (si no conoces a Lamarck, pincha aquí ), y postula que toda función necesita de una estructura correcta para desarrollarla, y también que si una estructura se utiliza para una función distinta, acabará cambiándose para mejorar en el desempeño de dicha función.

Por ejemplo, nuestra mano nos viene muy bien para agarrar cosas. La estructura de cinco dedos con un pulgar oponible es genial para manipular objetos. Ahora, si los quisiéramos utilizar para nadar, probablemente desarrollaríamos algo parecido a las patas de las ranas, y todas seríamos mucho más molonguis.

Bien, las plantas no son una excepción. Hay un delicado equilibrio entre la estructura de sus órganos y la función que cumplen. Para entenderlo mejor, veamos la estructura de la hoja:

 Estructura hoja

Una hoja es una especie de sándwich en el que hay varias capas, que son las siguientes:

Epidermis: es como la piel de la hoja, un recubrimiento externo de protección. La epidermis se encarga de formar la cutícula, que es una capa de ceras impermeables que protege a la epidermis de diversos factores externos. Está por arriba y por abajo.

Mesófilo en empalizada: las plantas pueden parecer tontas, pero no lo son. Es por ello que la capa que se dedica a captar la luz para transformarla en energía es a la que le llega más luz. ¿De cajón, verdad? Pones muchas células arrejuntadas lo más alto que puedas, y las dejas a su libre albedrío para que transformen energía como si no hubiese un mañana.

Mesófilo lagunar: lo de lagunar viene no de la nefasta memoria de la autora para recordar nombres raros, sino de que esta capa tiene espacios vacíos o lagunas. ¿Y por qué es esto? Bueno, es conocido de sobra que las plantas no tienen pulmones. Sin embargo, hemos dicho que necesitan el dióxido de carbono que hay en el aire para sintetizar azúcares. Pues por algún lado habrá que hacer pasar al dióxido.

La epidermis de la parte inferior suele tener muchos estomas, que son los agujeros (que se pueden abrir y cerrar y todo, son de alta tecnología) por los cuales se permite que entre el aire. La mayoría de ellos se sitúa en la parte de debajo de la hoja, en vez de en la de arriba. Tiene sentido: luz sólo hay por arriba, pero aire hay por todos lados. Por tanto, aprovechemos la luz eficientemente a la vez que tomamos aire. En los estomas no hay cutícula para que pasen bien los gases.

Los estomas se abren a las lagunas, que son espacios huecos en el mesófilo lagunar que se encargan de distribuir el aire que ha entrado, y también los gases que salen de la planta. Es decir, se encargan del intercambio gaseoso.

Por último, también se necesita agua para la síntesis de los azúcares. Aunque en el aire también hay agua, la planta no es capaz de tomarla. El agua que la planta toma, como todas sabemos, procede de las raíces. Y para llevarla y distribuirla por las hojas hace falta una especie de conducto que la lleve desde la raíz. El tejido que se encarga de esto se denomina xilema.

¿Y qué cuando ya se han sintetizado los azúcares? ¿La egoísta hoja se los queda para ella? No. Las hojas son altruistas. Lo que no necesitan se manda a partes de la planta que no pueden hacer fotosíntesis, como las raíces o las flores. Para ello necesitan otro tejido, dado que no tendría sentido mezclar el agua que entra con la savia que sale. Se trata del floema.

Floema y xilema forman el conducto del que hemos hablado anteriormente, llamado haz vascular, que va por dentro del tallo y no se ve, pero que, al ser la hoja plana y el conducto redondo, sobresale cuando alcanza las hojas, formando los nervios. Esas rugosidades que tienen las hojas sirven para trasegar líquidos.

hojas

Con todo esto, espero que quede claro que la estructura siempre está relacionada con la función, no suele haber cosas porque sí. Y de paso, hemos aprendido la estructura que sustenta una gran parte de la vida en la tierra, sin la cual desde luego, nosotras, despreciables no fotosintéticas personas, no estaríamos aquí.

 

 

Fuentes:

  • Cualquier libro de biología de bachillerato, biología general, histología o fisiología vegetal.
  • Imagen: wikipedia
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